El contraste del internet en nuestros días

mayo 17, 2017 0 Comments Novandi 0

Desde hace 12 años, en la Cumbre de la Sociedad de la Información celebrada en Túnez, distintas organizaciones impulsaron y respaldaron la conmemoración del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información. La ONU y la Internet Society establecieron el 17 de mayo como estandarte para crear conciencia sobre el uso responsable de las herramientas de las tecnologías de la información.

Hoy en día, a no más de 15 años del suceso; las estadísticas nos posicionan en un boomerang que podría vulnerar las históricas finalidades de la celebración.

¿Por qué aún estamos lejos de la meta?

Tan sólo en México; de acuerdo con cifras del INEGI, 57 de cada 100 habitantes, son usuarios de internet; es decir 54 millones de mexicanos no tienen acceso a las tecnologías de la información. La conectividad como derecho social y humano de igualdad y acceso a la información se encuentra aún muy lejos del éxito prometido.

La brecha digital se encuentra paradójicamente en el escenario de las medias tintas: por un lado encontramos que en 3 años (2012-2015) el número de suscriptores se duplicó; los sitios públicos que cuentan con acceso a internet aumentaron a los cien mil; se registró un crecimiento de usuarios con teléfono inteligente (Smartphone) con un promedio del 73.6% del total de la población; mientras que en la perspectiva opuesta nos enfrentamos a la estadística contrastante del uso del internet ligado al nivel de estudios (entre más estudios mayor uso de la red) y 47% de los hogares mexicanos cuenta con conexión a internet.

La globalización define, a pesar de los muchos avances tecnológicos, que la ambición de digitalizar y definir al internet como un medio de comunicación e información está limitada y retrasada a ser una verdad general.

De acuerdo con datos del Banco Mundial, 44% de la población del planeta utiliza internet como herramienta fundamental en su vida privada. Sin embargo, los contrastes se hacen presentes al contabilizar que dentro de la llamada sociedad de la información existen no conectados: ejemplo de ello es la disparidad entre México y sus cifras y el 92% de la población de Reino Unido que tiene acceso a la red.

Éste día debería consolidar esfuerzos para fomentar el uso de las herramientas digitales como potencia de progreso y desarrollo, el uso de la tecnología como impacto siempre positivo y propositivo en nuestras vidas y en nuestras interacciones sociales.

¿Cuáles serán los beneficios?

Recientemente, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Internet, se contabilizó el crecimiento de herramientas digitales en nuestro país como servicios que hacen más práctica y sencilla la vida de sus usuarios; casos como la banca en línea, portales y entrevistas de trabajo; y el comercio electrónico definieron la rentabilidad explosiva que consolida el uso de la internet.

Muchos expertos en digital determinan el corazón de la nueva economía al uso de las plataformas digitales que de alguna forma estructuran su funcionalidad en mejorar la vida de las personas.

Las empresas definieron su marketing a partir del boom de las redes sociales. Su perfil se definiría como competitivo al estar presentes en el medio digital, la adaptación a la tecnología no ha sido un camino fácil, pero sí rentable.

Dichos contrastes ponen en la mira una sola pregunta: ¿Cuáles son nuestros hábitos de consumo en el futuro?